El alcalde de Ciudad Real ha participado en el acto organizado por el Colegio Oficial de Médicos en recuerdo y homenaje a los siete médicos que perdieron su vida durante la pandemia de COVID-19.
Desde hoy siete cipreses situados en el acceso a las urgencias del Hospital General Universitario de Ciudad Real mantendrán viva la memoria de los siete médicos que perdieron sus vidas durante la pandemia de COVID-19. El Colegio Oficial de Médicos de Ciudad Real ha celebrado hoy un acto para recordarlos y homenajear su entrega a la sociedad en aquellos momentos tan duros, que les llevó al fatal desenlace tras contagiarse con el virus mientras seguían prestando su labor asistencial.
Un acto en el que el alcalde de Ciudad Real ha ensalzado el valor de toda la profesión médica, personificada en los siete profesionales fallecidos a los que hoy la ciudad ha rendido un recuerdo muy emotivo. Francisco Cañizares ha subrayado la necesidad de poner en valor “la valentía, la profesionalidad y la humanidad extraordinaria” con la que los médicos siguieron desarrollando su labor en aquellos momentos. El primer edil ha asegurado que por ello la ciudad está “eternamente agradecida” a los médicos y a todos los profesionales sanitarios, a quienes ha extendido el homenaje que hoy se realiza que pretende servir también para ofrecer “un mínimo consuelo del reconocimiento de la sociedad” a las familias.
Cañizares ha acompañado al presidente del Colegio Oficial de Médicos, Manuel Rayo, y a los representantes del colectivo médico en el acto celebrado en las inmediaciones de la rampa de acceso al servicio de urgencias del Hospital. Rayo ha señalado que se trata de hacer justicia con este reconocimiento “al sacrificio de los que perdieron sus vidas sirviendo a los demás”. El presidente señalaba que con esta iniciativa se ha querido también recordar al resto de los profesionales sanitarios y servidores públicos que fallecieron por COVID-19 cuando prestaban sus servicios a la sociedad.
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